Lula derrotó a Bolsonaro con las armas del enemigo: el «Ejército de Lula» detrás de su remontada histórica

news

Reportero A7 | 26 de Octubre de 2026 a las 14:39

Río de Janeiro. - Luiz Inácio Lula da Silva recibió el mejor regalo por su 81 cumpleaños, que se celebra este martes. Se lo dieron los brasileños dos días antes, la noche del domingo, en el momento en que las pantallas de todo Brasil anunciaron, contra todo pronóstico, que el veterano presidente ganó a Flávio Bolsonaro, de 46 años, por 4,430,191 votos de diferencia (3.58 %), una victoria incluso mayor que la que obtuvo hace cuatro años, cuando el veterano líder del PT ganó a quien lo había metido en la cárcel por corrupción: el entonces presidente Jair Bolsonaro. Ahora es el líder ultraderechista quien está en prisión domiciliaria por intentar un golpe de Estado contra su enemigo político.

La impresionante victoria del octogenario obrero metalúrgico y exlíder sindical duele al clan Bolsonaro no solo porque el candidato de la ultraderecha sacó en primera vuelta 2.2 millones de votos de ventaja a Lula, sino porque no podrá cumplir su promesa de indultar a su padre, condenado por planear, junto a sus compinches, un golpe de Estado para echarlo del poder apenas una semana después de asumir su tercer mandato, en enero de 2022, e incluso por planear su asesinato en caso de resistencia.

Aquel intento de subvertir la democracia y reinstalar en el poder a Jair Bolsonaro fracasó porque los principales mandos de las Fuerzas Armadas decidieron no sumarse al golpe, como sí hicieron decenas de miles de civiles, simpatizantes del expresidente ultraderechista derrotado en las urnas, cuando asaltaron violentamente las sedes de los tres poderes democráticos en Brasilia.

Los asaltantes no actuaron espontáneamente, sino perfectamente coordinados a través de redes sociales como Facebook, X, TikTok, WhatsApp y Telegram, que se dedicaron primero a difundir bulos contra el candidato Lula en campaña; luego ayudaron a coordinar a los golpistas mediante claves encriptadas y, finalmente, el 8 de enero de 2022, permitieron la transmisión en tiempo real de los asaltos al Palacio de Planalto (sede presidencial), el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal, para incitar a más civiles a sumarse a la insurrección.

Pero, como la venganza es un plato que se sirve frío, cuatro años después, Lula recurrió a estas mismas armas tecnológicas para revertir su desventaja en las encuestas en solo tres semanas —las que van de la primera vuelta, el domingo 4 de octubre, a la segunda vuelta, el domingo 25 de octubre— y, finalmente, ganar las elecciones presidenciales de Brasil.


¿Cómo logró Lula sumar en apenas 21 días más de 10 millones de votos, mientras que su rival apenas consiguió añadir 3.6 millones, pese a contar con el apoyo de los candidatos que perdieron en primera vuelta?

El papel fundamental del “general” André Janones
Desde un primer momento, Lula entendió que tenía todo en contra para la remontada y que debía dar un golpe de timón si quería dar un vuelco en las urnas. Y apostó todo a lo que hiciera un diputado casi desconocido para la mayoría de los brasileños: André Janones, creador del canal digital de WhatsApp “Ejército de Lula”.

En tiempo récord, el «Ejército de Lula» pasó de tener unos 50,000 seguidores al inicio de la campaña a más de 10 millones, cada uno de ellos dispuesto a hacer campaña por el candidato petista entre sus propias redes de contactos.

Concebido como un canal de difusión bajo una estructura de mando único, el joven Janones asumió la figura de comandante y agitador de este ejército ficticio para dirigir a la masa de seguidores a marcar tendencias digitales, saturar de comentarios las publicaciones de los opositores o contrarrestar narrativas de desinformación, como los bulos que se propagaron principalmente en las plataformas de Mark Zuckerberg, el principal escudero digital de Donald Trump y de la ultraderecha estadounidense, junto a Elon Musk.

El propio Janones comentó su estrategia ganadora: usar las mismas armas que los tecnooligarcas de extrema derecha en todo el mundo y, en el caso concreto de Brasil, disputar el dominio del bolsonarismo en las redes sociales, incluidos los predicadores evangélicos con millones de seguidores, con la meta de combatir narrativas adversarias y movilizar a los votantes.

Uno de los grandes logros fue promover, a través de la cuenta de WhatsApp «Ejército de Lula», decenas de manifestaciones para exigir precisamente a la matriz de esa plataforma, Meta, que “no se meta con Brasil”.

Pero el mayor éxito, que se analizará en futuras campañas electorales, fue generar la mayor movilización humana de la historia para impulsar a un único candidato: Lula. La manifestación del sábado, víspera de que se abrieran las urnas, congregó a más de dos millones de personas en São Paulo, un récord histórico que impulsó el triunfo del izquierdista en la mayor metrópolis sudamericana y en la otra gran metrópolis brasileña: Río de Janeiro.

No es casualidad que una de las primeras frases de un afónico Lula en su discurso de la victoria estuviera dirigida a su estratega de campaña: “Soy mariscal en el ejército del general Janones”.

INFORMACIÓN: crónica.com




Noticias Destacadas

Últimas noticias

¿Quieres ver mas noticias? búscalas en nuestro sitio: